Títulos

Mi problema no es escribir en un blog. Me gustaría contar cualquier chorrada que de otro modo tendría que contar en una red social; ocupe tres párrafos o tres líneas. El problema está en que lo primero que me va a pedir la interfaz de edición es el título que le quiero dar a mi publicación. Soy malísimo escogiendo títulos, y con razón: ¿cómo debo seleccionar un título para una reflexión de tres frases?

Y no, no es un problema de WordPress porque tus generadores de blog estáticos también están orientados a entradas de blog con título. Tenemos trampas: podemos esconderlos. Pero son solo eso: trampas.

Contraseña olvidada

Bueno, alguien olvidó la contraseña de esta instalación de WordPress por circunstancias desafortunadas. Como por supuesto, configurar SMTP para poder enviar correos electrónicos desde esta instalación es para losers, hasta hoy no he tenido tiempo o voluntad de entrar en la base de datos y seguir el procedimiento de emergencia para recuperar la contraseña.

Moraleja de la historia: si la contraseña no está en el KeePass (y sincronizada a al menos un dispositivo), la contraseña no existe.

Los enlaces guays no caducan

De momento me está gustando el cambio del software de mi página web a WordPress. Puedo darle a lo de escribir todos los días un rato si me apetece sin encender mi ordenador, accediendo al wp-admin (el panel de control) directamente desde mi iPad.

Cuando la semana pasada hice el reboot, tiré abajo todo el sitio web y levanté otro completamente en blanco. A primera vista parece que estoy aniquilando y eliminando de internet todo lo que he escrito en los últimos 6 años con el viejo software de mi web. Pero en realidad no. No me gusta el link rotting, y por supuesto en mi sitio web no se va a tolerar link rotting.

Por eso cuando la semana pasada cambié el software de mi web pasé tanto tiempo configurando reglas en el proxy inverso que tiene la máquina que sirve www.danirod.es y otros 6 sitios web. (Se entiende ahora por qué a principios de año metí un Traefik para que me intentase echar una mano y no perder la cabeza.)

Si sigues un enlace viejo a www.danirod.es, como el que puedes tener en marcadores desde ni se sabe cuánto, o el que puedes encontrar en algún tweet viejo, o en un buscador, ese enlace seguirá funcionando y enseñando contenido, incluso aunque haya sido barrido con el cambio de software. Haz la prueba, mira qué enlace tan sexy y numérico escrito en 2019 tengo por aquí: https://www.danirod.es/2019/084/1553504854.

Un enlace a algo que haya publicado en esta página nunca puede dar HTTP 404. Si se ha escrito, tiene que estar. Como mucho, puede haber cambiado de dirección URL. De modo que si finalmente no “devuelvo” el nuevo software de mi web y sigo usando WordPress, una vez traiga el historial con todo lo que escribí en años anteriores, mantendré una tabla de traducción para que visitar el enlace que he pasado antes te mande a la nueva dirección del post.

Se acabó Twitter

Este post fue publicado originalmente como un hilo en mi cuenta de Twitter después de tener desactivada la cuenta durante 29 días.

Durante mis vacaciones, desactivé mi cuenta de Twitter como parte de un minimalismo digital. Ahora, 30 días después, la reactivo. Estoy bien, espero que ustedes también. No me siento cómodo en esta app. Mucho odio y desinformación, y cansa taparse la nariz todo el rato.

Mi configuración de Twitter es estricta. Tengo puestas las Tendencias de otro país para no entenderlas ni leerlas. Sólo sigo temas nicho de mi interés y silencio lo demás. Aun así, he visto odio y desinformación permear mi burbuja, afectando a gente que sigo, leo y admiro.

Esta cuenta de Twitter está inactiva y sin notificaciones. No me voy a enterar si me mencionas por aquí. Hice cambios técnicos a mi blog para poder escribir desde mi iPad, sin necesitar portátil. Cuando acabe un proyecto que tengo entre manos, escribiré con más frecuencia.

@danirod93