Downgradeando a macOS Mojave

Después de hacer una balanza de beneficios vs incompatibilidades, estoy haciendo rollback a mi ordenador portátil para dejar de usar macOS Big Sur. En vez de volver a macOS Catalina, que sería la versión inmediatamente anterior a la Big Sur, voy a volver a macOS Mojave. En el fondo Catalina nunca funcionó bien, mientras que macOS Mojave sí funcionaba bien.

Algunos de los problemas que me encuentro usando macOS Big Sur en mi MacBook Pro de 2014; viejo pero que intenta dar todavía:

  • Lentitud general de toda la interfaz de usuario y de las aplicaciones principales del sistema operativo. También al levantar la tapa y sacarlo del modo sueño tarda bastante en pedirme la contraseña.
  • Entiendo que en nombre de la seguridad me pida algunas confirmaciones o me intente impedir que haga ciertas cosas avanzadas de vez en cuando. Sin embargo, cuando el sistema de seguridad pone la zancadilla cada dos por tres y cuando ya estás acostumbrado a hacer clic derecho + Abrir en vez de doble clic para abrir aplicaciones y lo haces mecánicamente, igual es que algo no va bien.
  • El proceso kernel_task escribe en disco una cantidad absurda de bytes, y temo que esté haciendo daño a mi SSD. Aquí una captura de pantalla teniendo un uptime del sistema de 20 minutos.
Monitor de actividad.

La interfaz de usuario es cuca, debo admitirlo. Normalmente soy muy crítico con los cambios hechos en las interfaces de usuario y suelo tratar estos cambios como regresiones, pero el diseño estético de macOS Big Sur me gusta. Una pena que lo haga a cambio de comprometer el rendimiento del sistema. Funciones como «Tintar las ventanas con el color del fondo de escritorio» noto que hacen que vaya todo aún más lento de lo que debería.

Incompatibilidades que me voy a encontrar al bajar a Mojave:

  • Recordatorios para iCloud no funcionará, ya que cambió el formato con el que se sincronizan en macOS Catalina. Como uso Recordatorios vía CalDAV a través de Fastmail, no será un problema.
  • Probablemente Pages, Keynote y Numbers funcionen raro, ya que las últimas versiones de ese software requieren mínimo Catalina. Como prácticamente mi portátil se ha convertido en una máquina de grabación y edición de vídeo y a veces de programación, no espero notarlo demasiado. Donde hoy en día uso Keynote, Pages y Numbers es en mi iPad de todos modos.
  • iTunes. Sigue funcionando, porque en Windows también existe iTunes todavía, pero probablemente Apple Music no funcione para siempre.

Sorprendentemente, aunque macOS Mojave ha desaparecido del buscador de la AppStore y de la lista de aplicaciones compradas, se puede encontrar el enlace en el sitio web de Apple, ya que tienen un artículo dedicado a descargar versiones viejas de macOS y MacOS X. 🤔

Una vez se descarga a través del sistema de actualizaciones, te avisa de que no puede ejecutar automáticamente lo que ha descargado porque los downgrades no están soportados oficialmente, pero en la carpeta Aplicaciones queda la descarga igualmente.

Para crear un pendrive booteable, se pueden seguir las instrucciones que también están en el sitio web de Apple. Esencialmente pasa por formatear un pendrive de tal modo que se pueda montar desde el sistema operativo (la guía pide formatealo como HFS+, MacOS Extended, pero yo lo he formateado como MS-DOS), y luego desde la terminal ejecutar:

sudo /Applications/Install\ macOS\ Mojave.app/Contents/Resources/createinstallmedia --volume /Volumes/MyVolume

Cambiando /Volumes/MyVolume por el nombre del volumen, como podría ser /Volumes/Dani o /Volumes/TDK.

Por supuesto hay que hacer backup antes de los archivos, cosa que en mi caso es fácil gracias a que tengo pocos archivos en el sistema de todos modos. No he utilizado mucho este ordenador portátil para cacharrear desde que instale Big Sur en noviembre, de todos modos y el resto está en la nube, por lo que mi backup local se limita a mis claves SSH, la carpeta con mis repos, y hacer git push de mis dotfiles y de mi vimrc.

Con el pendrive grabado, se reinicia el ordenador manteniendo pulsada la tecla ALT para que salte el cargador de arranque extendido y en el menú se elige la unidad USB conectada. A partir de ahí, a instalar.

Hasta siempre, «Asignar app a espacios»

Una opción discreta pero útil que había en versiones anteriores de macOS era la posibilidad de fijar ventanas de una aplicación a todos los espacios o escritorios virtuales. Así, daba igual en qué escritorio virtual te colocases, podías tener algunas ventanas mostrarse en todas partes. Útil si organizas ventanas en escritorios pero hay momentos en los que necesitas mostrar una ventana concreta en todas partes. (Por ejemplo, en el escritorio 1 tienes una hoja de cálculo, en el escritorio 2 un navegador web, pero quieres tener visible la calculadora tanto en el escritorio 1 como en el 2).

Pues bueno, parece que esta opción ha desaparecido en la última versión de macOS. Quería fijar mi llamada de Google Meet a todos los escritorios virtuales, para tener el botón del micrófono a mano mientras miraba cosas, pero al ir al menú contextual ya no aparece.

Captura de pantalla del dock de macOS.
Esto es lo que veo al hacer clic derecho en el icono.

No encuentro comentarios al respecto en Reddit, lo cual me resulta llamativo porque siempre hay alguien en Reddit que critica este tipo de regresiones argumentando que «es el fin de macOS como lo conocemos y Apple no nos escucha» o cosas así.

Pero en el manual de usuario de macOS sí que ha desaparecido. En el manual de instrucciones de macOS 10.15 hay un epígrafe llamado «Asignar apps a espacios». En el manual de instrucciones de macOS 11.0 ya no está esa sección.

Triste.

Móviles, cajas, cargadores, auriculares

Mi segundo teléfono inteligente de la era moderna fue el Moto G1 en 2014. Un teléfono de la Motorola de 2013, cuya división de móviles era propiedad de Google. Fue un experimento para crear un móvil a precio de gama baja con prestaciones de una gama superior, antes de que otras marcas como Xiaomi o OnePlus lo hicieran. Antes de envejecer fatal, fue un buen teléfono para costar menos de 200 euros.

Para ahorrar costes, la caja del Moto G1 no traía ni auriculares ni cargador. He ido a consultar vídeos de unboxings de la época para comprobar que este dato es correcto. En su momento recuerdo comentarios en redes del tipo «no los vas a necesitar, seguro que ya tienes auriculares y cargadores por casa o que puedes comprar uno».

Mi tercer teléfono inteligente fue el Moto G4+ en 2016. Seguía sin traer auriculares, pero ya me daba igual, porque empezaba a tener mejores auriculares que usar. Traía cargador de pared compatible con Turbo Power. La notificación «Turbo Power conectado» sólo aparecía cuando se ponía a cargar con ese cargador concreto. En otros cargadores, tardaba horas en hacer una carga completa.

Me pregunto si el Moto G4+ hubiese traído cargador si los objetivos de la Motorola de Lenovo hubiesen sido otros. El mercado de móviles de precio bajo ya tenía nuevos competidores. La cuarta generación no buscaba ser un móvil barato, como generaciones anteriores. Además, sin un cargador no se podría presumir de la carga rápida, que empezaba a despegar por entonces.

Me hacen mucha gracia los memes al respecto de la ausencia de cargador y auriculares en el nuevo iPhone 12. Sin embargo, no es un concepto nuevo. Lo he estado viviendo en mis propias carnes en años anteriores. No quiero disculparles por esta decisión. Preveo que otras marcas que ahora ridiculizan esta decisión se subirán al carro dentro de un tiempo. Cuando se cargaron el jack de auriculares analógicos, el resto de marcas se burlaron de esta decisión también, pero a día de hoy muchísimos móviles Android se fabrican sin jack de auriculares. Hoy día esa decisión me duele menos, porque uso auriculares Bluetooth el 99% del tiempo. Pero de vez en cuando me encuentro con el caso en el que poder enchufar unos auriculares analógicos estándar a mi móvil me vendría bien, pero al ser un iPhone 11, eso me es imposible.

iOS 14 y el descubrimiento de widgets

Los widgets son una de las novedades de iOs 14 y iPadOS 14. Son como los widgets que Android lleva teniendo desde el principio de los tiempos, porque muestran cosas y permiten interactuar con el contenido de una app desde la pantalla de inicio sin llegar a abrir la app.

A diferencia de los widgets de Android, no son todo lo interactivos que podrían ser, y aparentemente es una decisión intencional por parte de Apple que no puedan tener botones concretos dentro del widget, sino que pulsar el widget debe limitarse a abrir la app. (Qué conveniente eran los widgets de Android para controlar el estado del wifi, GPS y silencio antes de que existiese el centro de control en la bandeja de notificaciones…)

Una de las cosas buenas que tienen los widgets de iOS es la uniformidad en su aspecto. Incluso a pesar de que en iOS 14 ahora los usuarios tienen vía libre para personalizar la posición y los iconos de su pantalla de inicio, el aspecto de los widgets no puede ser cualquiera, sino que un widget puede elegir entre tres tamaños fijos: 2×2, 4×2 y 4×4. Además, todos los widgets tienen la misma forma de rectángulo con las esquinas redondeadas, y no son forma libre como podrían haberlo sido en Android.

Una lista de widgets
Widgets disponibles en mi iPad ahora mismo.

Sin embargo, una de las cosas malas es el descubrimiento. Uno puede pensar que cuando se instala una aplicación que trae widgets, cómo pasaba en Android, esos widgets están automáticamente disponibles desde la lista de widgets que sale al personalizar la pantalla de inicio.

Pero es que esto no es así. Para que una aplicación pueda exponer sus widgets, debe ser abierta antes. Esto va en la misma línea de normas como que una aplicación no puede generar notificaciones (ni pedir permiso para generarlas) si nunca ha sido abierta.

El problema es que iOS 14 es relativamente reciente y todavía hay aplicaciones sacando actualizaciones para meter widgets. Cada semana hay una aplicación nueva, y a falta de un sistema fiable en iOS que te anuncie qué aplicaciones han sido recientemente actualizadas, la única forma conveniente es abrir la AppStore y ver la lista de aplicaciones instaladas, donde se ordenan por fecha de ultima actualización. A partir de ahí, puede que algunas aplicaciones anuncien en sus notas de versión que ahora tienen widgets (no todas lo harán), y para las que no lo hagan, abrir una a una cada app y luego ver si han volcado widgets nuevos en el sistema de personalización. ¡Claramente no es conveniente!

Sobre el naming peculiar del Apple Pencil

Estoy empezando a ver reviews del nuevo iPad de 8ª generación (el que presentaron el mes pasado) colándose por mis aplicaciones de noticias, y por supuesto les estoy echando un vistazo.

Es un poco pronto para cambiar de iPad. Mi iPad de 6ª generación funciona como el primer día, pero ahora que estoy adoptando un estilo de vida digital “iPad primero, PC después”, considero que es importante estar al día sobre los modelos que tiene a la venta (el normal, el Air y el Pro), para que cuando llegue el momento de hacer un cambio, sepa cuál tiene los casos de uso más aproximados a mi forma de usarlos.

Una de las cosas que más me llama la atención es que el nuevo iPad utiliza un Apple Pencil de 1ª generación, pese a que desde hace bastante tiempo, los modelos de iPad Pro usan un Apple Pencil de 2ª generación.

El Apple Pencil de 1ª generación es completamente cilíndrico, así que si lo sueltas sobre la mesa lo más probable es que ruede. Se carga por Lightning, enchufándolo directamente al puerto Lightning de la tablet. El Apple Pencil de 2ª generación tiene carga inalámbrica y se carga simplemente pegándolo magnéticamente al borde del iPad.

Sin embargo, tampoco entiendo esta estrategia de naming. Llamar 1ª generación y 2ª generación a unos dispositivos que tienen unos ciclos de vida paralelos resulta raro. A priori suena como si el Pencil de 1ª generación estuviese obsoleto, cuando realmente es un dispositivo actualizado y necesario para poder utilizar un Pencil con una tablet más reciente que algunas de las que ya usan un Pencil de 2ª. No sé por qué se han inclinado por esta nomenclatura en vez de llamarlos de otra forma. Apple Pencil A y Apple Pencil B, o Apple Pencil y Apple Pencil Pro. A Apple le gusta mucho jugar con este tipo de naming, estoy convencido que hubiesen sacado algo similar.

Apple Pencil enchufado al puerto Lightning
Una manera de cargarlo un poco peculiar, pero por suerte esta abominación sólo tiene que ser presenciada los 30 minutos que tarda en estar cargado.

Sea como sea, me encanta mi Pencil de 1ª generación. Al principio dudaba sobre si sería una inversión rentable o tirar el dinero en un stylus muy caro, pero claramente esto no es un stylus, es algo más. No sé como funciona y cómo la pantalla sabe cuándo la toco con el dedo o con el lápiz, incluso si lo hago a la vez, pero hace una magia que me gusta mucho.

Hemos corregido errores

Alguien hace bastantes años decidió en Apple que sería estupendo que en la aplicación App Store las aplicaciones del catálogo tuviesen un lugar significativo para explicar a sus usuarios las novedades y cambios que trae una actualización. Por ejemplo, Reeder (mi lector de feeds):

En la sección Novedades, Reeder muestra lo que ha corregido o agregado.

Encuentro insultante la cantidad de aplicaciones no indie que se limitan a mostrar en cada actualización un «hemos corregido problemas» pero no cuentan realmente las novedades. Twitter es un ejemplo de esto:

¿Qué hicimos? ¡Mejoras! ¿Para qué? ¡Para ofrecerte un Twitter cada vez mejor!

Por ejemplo, la semana pasada actualicé a iOS 14 e iPadOS 14. Una de las novedades es permitir cambiar el navegador por defecto que se usa cuando sigues un enlace recibido en chat, email o similares. Descubrí casi por accidente que mi Firefox ya tenía esta función disponible a base de abrir las opciones cada día y ver si ya estaba ahí la opción. Si tuviese que fiarme de las notas de versión que hay en la AppStore, jamás me hubiese enterado:

Las novedades de la supuesta actualización que presuntamente añade una función nueva. Si toco Versiones previas tampoco veo nada diferente a esto.

Lo mismo se puede decir para otras apps como YouTube para iOS. Pago YouTube Premium, lo que me permite escuchar vídeos de YouTube de fondo incluso con la pantalla apagada o mientras miro otras aplicaciones, y estoy esperando la futura actualización que agregará modo PiP, para poder seguir viendo el vídeo en una esquina del iPad o el teléfono mientras miras otras cosas. Me temo que ese día me enteraré antes por los titulares de los sitios web de actualidad que por las notas de versión de la AppStore:

Y todas son así.

🙄