Sobre FLoC

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Mozilla pareció anunciar la semana pasada su oposición a implementar FLoC, la nueva solución propuesta por Google para su nuevo adtech de vigilancia. Mandaría cojones que uno de los navegadores que más tarda en implementar cualquier estandar nuevo y legítimo de repente le diese alta prioridad a esta pantomima.

Es un ejercicio de optimismo el cruzar los dedos y esperar que FLoC fracase. Blink ya tiene virtualmente el monopolio de navegadores tan asumido que se ha vuelto lo normal ver ingenieros de Google convertir los RFC de nuevos estándares web en la documentación de su roadmap. El resto de navegadores está por el momento en contra y algunas plataformas como WordPress parece que han anunciado que también van a oponerse por defecto. 🤞

Apagar FLoC es tan sencillo como modificar la configuración del servidor para incluir la siguiente cabecera en la request: permissions-policy: interest-cohort=().

El postureo de la privacidad

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Parecía que con la marcha de Reino Unido de la Unión Europea, nos ibamos a librar por un tiempo de propuestas de ley que restrinjan la privacidad en el cifrado de datos. Pero un artículo publicado en la web de la EFF sugiere que Europa estaría preparando una posición pública al respecto del cifrado de las comunicaciones, y que no sería precisamente favorable.

In late September, Statewatch published a note, now being circulated by the current EU German Presidency, called “Security through encryption and security despite encryption”, encouraging the EU’s member states to agree to a new EU position on encryption in the final weeks of 2020.

While conceding that “the weakening of encryption by any means (including backdoors) is not a desirable option”, the Presidency’s note also positively quoted an EU Counter-Terrorism Coordinator (CTC) paper from May (obtained and made available by German digital rights news site NetzPolitik.org), which calls for what it calls a “front-door”—a “legal framework that would allow lawful access to encrypted data for law enforcement without dictating technical solutions for providers and technology companies”.

Lejos de querer distanciarse de la posición de Estados Unidos o China, parece que al final Europa quiere ser como el resto y declarar su particular guerra a las matemáticas, incluso después de haber puesto leyes tan complejas y extrañas para proteger la privacidad de sus ciudadanos en los últimos 10 años como la famosa ley de cookies o la ley GDPR. ¿Resultará que al final lo de la privacidad es un postureo?

¿Habrá correlación con esa inquietante obsesión que ha adquirido ahora el gobierno español con intentar hacer redes como WhatsApp o Telegram interoperables, o que cedan a ser usadas para enviar mensajes de emergencia pública (en vez de usar la función de difusión de celda que todos los teléfonos inteligentes tienen de forma nativa sin depender de aplicaciones concretas…)?