Esta página esta siendo tocada. Disculpa si las cosas no se ven como siempre.

Etiqueta: kind-mini

  • Me ocupo de mantener el WordPress que hace funcionar danirod.es actualizado, pero no siempre le presto atención a las novedades. Recientemente, mirando las novedades de WordPress en los últimos 12 meses, me encontré que está despegando una función en WordPress llamada Edición de sitio completa o Full Site Editing.

    Esta función permite tratar un sitio web como si fuese un SquareSpace o una de estas páginas web, porque deja editar completamente todos los aspectos del tema, incluyendo los bloques que mostrar en la página de portada o en la página de una entrada. Se basa en la tecnología de Gutenberg, pero llevada más allá para permitir ver todo el sitio web como si fuese una zona editable controlada por bloques. Algunos de estos bloques son los esperables para una plantilla de sitio, como por ejemplo el bloque «Bucle de entradas de blog», el bloque «Título de entrada» o el bloque «Fecha de publicación».

    Me estoy ocupando de probar esta nueva función en un sitio de staging y no termino de saber cómo sentirme al respecto. Por un lado, me resulta una forma bastante fresca de ver los temas y que permite modificar todos los aspectos de un sitio web de una forma mucho más clara para que no quede sin tratar ni el último píxel. Sin embargo, por el otro me da un poco de pena que WordPress termine de integrarse en este mundo de páginas web de temas genéricos y superlimpios donde todos los sitios web se ven iguales.

    En los últimos años, los temas por defecto se han caracterizado por un diseño más brutalista y tipografías más grandes. Aunque esto genera sitios webs más limpios donde solo hay una columna de texto sin distracciones a los lados, resulta un poco incómodo tener páginas web que griten tanto con esos tamaños de tipografía. Además, incluso en algunos casos considero que un aside en forma de barra lateral le puede dar un poco de personalidad a un blog pequeño e incluso un toque retro, ahora que está de moda que todos los sitios web se vean iguales.

    Hasta ahora he intentado usar los temas preinstalados de WordPress de forma intencional, para poder centrarme en el contenido, pero también intentar permitir que el sitio comunicase unas intenciones sin decir nada, simplemente a base de una combinación de colores o widgets de barra lateral. Sin embargo, continúo jugando en un entorno de pruebas para ver si puedo encontrar una combinación bonita pero que a la vez no le quite la personalidad a lo que hago.

  • Llevo años utiliando KeePass para gestionar las contraseñas de mis sitios web. Mi base de datos tiene a estas alturas probablemente 6 o 7 años y ha sido usada a través de múltiples aplicaciones que son capaces de comprender el formato de la base de datos.

    En este momento, la aplicación que utilizo en mis ordenadores para poder acceder a mi base de datos es KeePassXC. Como es multiplataforma, es muy fácil de instalar en todas partes: Windows, Linux, FreeBSD, MacOS… Por otra parte, también he usado aplicaciones para Android en el pasado, y ahora que uso iOS e iPadOS, utilizo KeePassium acceder a las contraseñas ahí.

    KeePassium se vuelve mucho más directo y personal, por ejemplo, cuando se activa el desbloqueo con huella o con Face ID, para evitar tener que teclear todo el rato la contraseña. Esto también me resulta práctico si tengo que desbloquear una contraseña en algunos sitios donde no me gustaría que alguien me viese pulsar teclas en la pantalla de mi móvil, como es el transporte público. También soporta integración con el autocompletado de contraseñas nativo de iOS.

    No mucha gente sabe que una base de datos de KeePass vale para algo más que para guardar usuarios y contraseñas. Cada entrada de KeePass soporta archivos adjuntos y otro tipo de datos extra, de modo que aquí algunos trucos avanzados que uso en mis bases de datos:

    • Gracias a la función de archivos adjuntos, utilizo mi base de datos de KeePass para guardar otro tipo de cosas que no son contraseñas. Una copia de mis claves SSH, una copia de mi certificado GPG, los PKCS de la administración pública, y el keychain que hace falta para firmar APKs antes de subirlos a la Google Play Store.
    • La función de atributos también es ideal para guardar notas secretas, por ejemplo, con los códigos de un solo uso necesarios para recuperar una cuenta que tenga activo el 2FA en caso de emergencia.
    • Algunas copias de seguridad de archivos sensibles, como el archivo que uso para controlar mis finanzas personales, también lo puedo cargar como adjunto en una entrada de KeePass que no tiene contraseñas ni nada.
    • Es posible utilizar KeePassXC también como proveedor OTP, en vez de aplicaciones del móvil tipo Google Authenticator. Esto lo pongo a prueba constantemente en mi ordenador del trabajo, donde tengo otra base de datos diferente para las cuentas del trabajo, y funciona de forma excelente.
    • Es posible personalizar las carpetas y las entradas con iconos propios. KeePassXC también tiene la opción de descargar automáticamente el favicon de un sitio web para emplear como icono, lo que hace más fácil ubicar una cuenta en una tabla muy grande gracias a que se puede encontrar por el icono.
    • Aparte de crear contraseñas aleatorias y asociarlas automáticamente a nuevas entradas en la base de datos, es posible usar un generador independiente que no está conectado a nada, pero que te deja igualmente copiar la contraseña generada. Empleo esta función bastante en el trabajo para generar contraseñas aleatorias cuando me piden que registre en algunas aplicaciones de intranet cuentas de usuario de otras personas, si luego voy a tener que mandarles una contraseña inicial. Al margen de que se acuerden de cambiarla o no luego, por lo menos es más seguro que iniciarla a 123456.
  • Este mes espero actualizar mi partición de GNU/Linux a Fedora 36. Las primeras betas de Fedora 36 ya han salido y según el calendario, está previsto que salga el 19 de abril. Para entonces, deberé tener lista una copia de seguridad de mis archivos, mis aplicaciones más importantes y mi configuración de OBS, ya que mi intención es formatear y reinstalar para poder hacer limpieza (y tal vez probar btrfs).

    Está previsto que FreeBSD 13.1 salga el 26 de abril. Recientemente quité la partición física de FreeBSD 13 de mi ordenador por una serie de cuestiones que ya ampliaré en otro momento, pero mi intención es igualmente montar una máquina virtual cuando salga la compilación RELEASE.

  • Pasa septiembre, llega octubre, Apple actualiza las specs de algunos de sus modelos, pero el nuevo iPad «a secas» se sigue viendo igual que siempre, con su bezel, su pantalla rectangular, su Touch ID y su Apple Pencil de primera generación.

    Empiezo a pensar: ¿y si siguen sin actualizar el aspecto del iPad regular, aparte de para no canibalizar al iPad Air, porque busca ser el equivalente en tablets al iPhone SE? El iPhone SE también sigue teniendo pantalla rectangular y Touch ID, pese a tener el cuerpo de un iPhone 11 Pro.

    ¿Podría ser simplemente que ambas familias empezasen a converger en algún momento; iPad como un iPad SE, iPad Air como el iPad a secas, igual que el iPhone normal con bezel, iPad Pro como iPhone Pro?

  • Por eliminación.

    Elegí FreeBSD porque NVIDIA publica drivers para la ABI de FreeBSD. Lo que significa que puedo tener aceleración gráfica y tener mis pantallas con la resolución correcta en vez de usar el driver genérico xorg-vesa. No sirve de nada más porque NVENC no está disponible fuera de Windows y porque no uso FreeBSD para jugar.

    Eso es todo. No soy un fanboy de FreeBSD y si mis casos de uso hubiesen sido otros tal vez hubiese ganado otro sistema operativo. Pero ganó este. Los tres sistemas son muy similares entre sí de todos modos.


    Otros candidatos:

    • NetBSD: me gusta por su extremada simpleza, hecha para darle una perfecta portabilidad. El lema de NetBSD es “por supuesto que corre NetBSD”, haciendo referencia al hecho de que es posible instalarlo en muchísimas arquitecturas (incluso en Macs de principios de los años 90 o en Play Stations).
    • OpenBSD: lo admiro por su extrema seguridad, pero mis casos de uso con mi ordenador me llevan a admirarlo de lejos. OpenBSD es tan seguro que hace unos años eliminaron el soporte para Bluetooth porque es un protocolo inseguro y su driver no estaba bien mantenido.
  • Tengo una tabla como la siguiente:

    datetime               points
    2021-07-05 10:00:00    1
    2021-07-05 10:05:00    1
    2021-07-05 10:08:00    -1
    2021-07-05 10:10:00    1
    2021-07-05 10:11:00    -1

    Y quiero sacar las sumas acumulativas. Es decir, no quiero sacar simplemente un SUM(points) y que me devuelva 1, sino que quiero ir viendo, para cada fila, la suma parcial de todas las filas que hay hasta llegar a esa desde el principio.

    Por lo que veo en Stack Overflow, una forma universal de hacerlo aunque poco eficiente con tablas muy grandes, es utilizar INNER JOINs aplicados sobre la misma tabla que parcialmente vayan agrupando los resultados por fecha. Me hice algo como lo siguiente en mi caso usando un WITH para filtrar sólo aquellos resultados que realmente quiero sumar y así tratar de hacerlo más eficiente.

    WITH points AS (
      SELECT datetime, points
        FROM data
       WHERE target_id = 12345
    )
    SELECT a.datetime, a.points, SUM(b.points)
      FROM points a
           INNER JOIN points b
                   ON b.datetime <= a.datetime;
  • No entiendo por qué GitLab se ha convertido en la implementación de referencia para alojar repositorios con funciones extras como tareas, peticiones de integración o cuentas de usuario. Es lento, dificil de utilizar, dificil de instalar… y además, es un software que se sigue llamando «libre» porque tiene una versión comunitaria, pero que vista la capa de marketing que tiene como producto, no se siente tan libre.

    Y sin embargo es lo que plataformas como GNOME, Xfce o Free Desktop han instalado en los últimos años como alternativa a los clientes más duros pero simples como cgit. Una alternativa mucho más ligera que dispone de funciones web es Gitea. Una de las cosas buenas de las aplicaciones web hechas en Go es que igualmente se distribuyen como un binario que se puede arrancar de la forma que haga falta. Configurar un GitLab es absurdamente complicado.

  • No estoy siguiendo mucho el tema de GitHub Copilot más allá sobre los memes que ya se han hecho, así que tampoco puedo contar nada innovador.

    A los programadores nos encanta soltar siglas para todo. Una de ellas es DRY: do not repeat yourself. Resolver continuamente los mismos problemas y reescribir el mismo código es absurdo porque provoca código complicado de mantener. El código debería ser reusable.

    Excepto que no todo el código acaba siendo fácil de reutilizar. O, al menos, puede ser bastante excéntrico tratar de reutilizar cierto código. Crear librerías de funciones útiles que hagan las cosas sencillas pero que la librería estandar de nuestro lenguaje de programación no nos proporcione, o marcarse un Node.js y tener un ecosistema lleno de paquetes monofuncionales (en el sentido más literal de la palabra) para hacer cosas como comprobar si un array está vacío, si un número es par, o para introducir espacios en una palabra.

    «¿Un paquete para crear un array de N posiciones en JavaScript? Eso es absurdo». Posiblemente. El zero-dependency es un estilo de vida, y en el caso de lenguajes como JavaScript, reducir el número de dependencias en el package.json no le viene nada mal a la mayoría de paquetes. Pero probablemente para la mayoría de estas funciones, no puedas escribirlas de tirón sin tener que entrar en Google a buscar en Stack Overflow, y a veces no tenemos tiempo ni de buscar en Stack Overflow.

    Es aquí donde creo que las IAs de este estilo podrían tener potencial. No me hagas cambiar de ventana para buscar en internet cómo hacer X en Y, perder tiempo consultando la segunda respuesta porque la primera no aplica, luego la segunda pregunta porque la primera no contiene las respuesta que me interesa… En su lugar, deja que le diga al ordenador en palabras propias qué pretendo hacer y que me genere código sin levantar los dedos del teclado. O deja que automatice el código más aburrido y repetitivo de escribir para ahorrarme tiempo.

    Existen razones por las cuales ni quiero pedir acceso a la beta de GitHub Copilot, pero de usarlo, se me ocurrirían casos de uso interesantes que de otro modo tendría que resolver perdiendo tiempo para escribir la función o buscando en internet, como por ejemplo:

    • Dado este array asociativo de objetos ({item1: { k1: v1, k2: v2 }, item2: { k1: v3, k2: v4 }}), fabrica un índice inverso a partir del campo k2 de cada item del array asociativo.
    • Fabrica un array con integers monotónicamente crecientes ([0, 1, 2, 3, 4...]). La IA generaría algo como Array(40).fill(0).map((_, i) => i).
    • Haz una función que valide un e-mail (¿te sabes la regex de memoria sin buscar en internet? ¿te sabes los mil millones de casos edge que tiene el RFC de las direcciones de e-mail?).

    Parafraseándome a mí mismo en Twitter hace unos días,

    Si programas en Java llevas pudiendo hacer clic para que el ordenador te genere los getters y los setters de tus clases desde hace décadas. Esto podría revalorizar el análisis y el diseño y dejar al ordenador que rellene specs. Imagina escribir un TDD y que el IDE lo rellene.

    Trabajar en los procedimientos más complejos y reales y en la lógica de negocio que requiere intervención humana con el tiempo que gano cuando al pulsar un botón me rellena los métodos chorra tipo «buscar X en este array»? Lo compro. Y eso que no espero usar este producto.

    @makigas
  • El otro día enchufé mi ordenador portátil después de tenerlo dos días desconectado de la corriente pero encendido y en modo suspensión. La batería estaba al 95% de carga. Es curioso porque antes del downgrade, durante los meses en los que usé Big Sur, la batería se me descargaba más rápido en este tipo de casos. Hablamos de una pérdida del 30% o del 40% de la batería en ese mismo intervalo de tiempo.

    Me pregunto si habría algún tipo de cambio en App Nap o en algún componente del sistema operativo responsable de esto, que haga que consuma más batería en Big Sur. O si fue algún tipo de bug temporal que ha quedado resuelto en sucesivos parches del sistema operativo. (Sigo sin plantearme actualizar, de todos modos.)

  • No solo mintieron con lo de que Windows 10 iba a ser la última versión de Windows, sino que Windows 11 tiene por el momento una importante subida de requisitos mínimos que ha enfadado a bastante gente. Quizá tenga su explicación lógica: los requisitos mínimos de Windows 10 en 2015 fueron tan bajos que a cualquier máquina compatible con Windows 7 se le ofreció actualizar a la versión 10, y en algún momento habrá que empezar a dejar de lado máquinas de 11 o 12 años de vida. Sin embargo, tal vez el timing no sea el más adecuado para pedirle a gente que se deshaga de hardware perfectamente funcional solo porque no es de la generación de procesadores que a Microsoft le parece bien.

    Antes de que Microsoft decidiese tumbar la PC and Health Check bajo la promesa de mejorarla, la descargué y la instalé en mi gaming rig para ver la compatibilidad. Llevaba días escuchando que muchos ordenadores no tan viejos estaban reportando ser incompatibles, pero la herramienta hacía una pésima labor en decir por qué. El primer intento de ejecutarla sobre mi ordenador, comprado hace 7 meses, no me sorprendió del todo.

    Interesante.

    Hasta que Microsoft arregle su PC and Health Check y haga que muestre un mensaje de error un poco más claro, una forma de ver por qué no es compatible un ordenador con Windows 11 es utilizar WhyNotWin11. Este programa analiza las specs y muestra en detalle todas las specs mínimas para Windows 11 y las comprueba y reporta por separado de forma gráfica.

    Foto del GitHub, no es mi ordenador.

    Después de una pequeña confusión entre «Windows 11 requerirá activar Secure Boot» y «Windows 11 requerirá ser compatible con Secure Boot» (FreeBSD no utiliza todavía Secure Boot y no me gustaría complicarme el acceso a esa partición, bien gracias), el único problema está en TPM 2.0. Mi Ryzen tiene TPM, pero al ser un ordenador montado, se conoce que no viene activo por defecto en la configuración del UEFI.

    Para poder activar TPM tuve que consultar varios vídeos en YouTube que me explicasen cómo utilizar el menú UEFI de mi ordenador, entender por cuál de las docenas de submenús me tengo que meter, y ser capaz de localizar la entrada correcta del menú, que tiene el sensual nombre de AMD CPU fTPM (a veces parece que los nombres de las cosas se eligen dejando caminar un gato sobre el teclado…)

    Todo lo que podía pensar mientras hacía esto es cómo un usuario con menos conocimientos (y eso que yo no entiendo de hardware, por eso alguien montó mi ordenador por mí y por eso paralelamente mis otros dispositivos son Apple) iba a ser capaz de sobrevivir a este paso en el supuesto de que sea esto todo lo que tiene que hacer para hacer una máquina compatible con Windows 11.

    Después de hacer este paso, la PC and Health reportó que mi máquina ya podría recibir la actualización a Windows 11 (¡gracias!).

    Gracias, hombre.