Seguimos sin datos de COVID los fines de semana, oh no

Copia archivada de la web sobre la situación actual del Nuevo Coronavirus del Ministerio de Sanidad en la medianoche entre el domingo 1 y el lunes 2 de noviembre de 2020:

ATENCIÓN: Dada la evolución epidemiológica en nuestro país, la siguiente publicación de datos se producirá el lunes.

Esa frase lleva lo menos 3 meses puesta en la web. Ni que hayamos vuelto a declarar un estado de alarma hace poco.

Al menos se podrían dignar a cambiar el mensaje con la excusa por la que el Ministerio de Sanidad no publica resultados los fines de semana… en el informe del viernes había 3 comunidades con una IA por encima de 1000 casos por 100.000. La incidencia nacional está en 485. Uno se pregunta cuál debe ser la evolución para que vuelvan a reportar información los fines de semana.

Hasta la Comunidad de Madrid ha regresado a lo de publicar informes durante fines de semana y festivos… (rant posiblemente relacionado).

Disciplina social

Bravísimo Pedro el otro día pidiendo disciplina social a la ciudadanía. Del salimos más fuertes y del «el virus está derrotado, ahora hay que salir a celebrarlo» a sacar la zapatilla y amenazar con lo peor si no nos empezamos a portar bien.

Me pregunto si le habrá pedido disciplina social a la presidenta del Gobierno Balear cuando fue pillada un miércoles por la noche por la policía en un bar fuera del horario permitido por las restricciones.

Móviles, cajas, cargadores, auriculares

Mi segundo teléfono inteligente de la era moderna fue el Moto G1 en 2014. Un teléfono de la Motorola de 2013, cuya división de móviles era propiedad de Google. Fue un experimento para crear un móvil a precio de gama baja con prestaciones de una gama superior, antes de que otras marcas como Xiaomi o OnePlus lo hicieran. Antes de envejecer fatal, fue un buen teléfono para costar menos de 200 euros.

Para ahorrar costes, la caja del Moto G1 no traía ni auriculares ni cargador. He ido a consultar vídeos de unboxings de la época para comprobar que este dato es correcto. En su momento recuerdo comentarios en redes del tipo «no los vas a necesitar, seguro que ya tienes auriculares y cargadores por casa o que puedes comprar uno».

Mi tercer teléfono inteligente fue el Moto G4+ en 2016. Seguía sin traer auriculares, pero ya me daba igual, porque empezaba a tener mejores auriculares que usar. Traía cargador de pared compatible con Turbo Power. La notificación «Turbo Power conectado» sólo aparecía cuando se ponía a cargar con ese cargador concreto. En otros cargadores, tardaba horas en hacer una carga completa.

Me pregunto si el Moto G4+ hubiese traído cargador si los objetivos de la Motorola de Lenovo hubiesen sido otros. El mercado de móviles de precio bajo ya tenía nuevos competidores. La cuarta generación no buscaba ser un móvil barato, como generaciones anteriores. Además, sin un cargador no se podría presumir de la carga rápida, que empezaba a despegar por entonces.

Me hacen mucha gracia los memes al respecto de la ausencia de cargador y auriculares en el nuevo iPhone 12. Sin embargo, no es un concepto nuevo. Lo he estado viviendo en mis propias carnes en años anteriores. No quiero disculparles por esta decisión. Preveo que otras marcas que ahora ridiculizan esta decisión se subirán al carro dentro de un tiempo. Cuando se cargaron el jack de auriculares analógicos, el resto de marcas se burlaron de esta decisión también, pero a día de hoy muchísimos móviles Android se fabrican sin jack de auriculares. Hoy día esa decisión me duele menos, porque uso auriculares Bluetooth el 99% del tiempo. Pero de vez en cuando me encuentro con el caso en el que poder enchufar unos auriculares analógicos estándar a mi móvil me vendría bien, pero al ser un iPhone 11, eso me es imposible.

Mal de muchos, consuelo de tontos

EDIT: Este post ha sido actualizado después de ser publicado porque el Ministerio ha publicado datos a última hora de la tarde. De cualquier modo, Madrid no ha reportado datos hoy. Teniendo en cuenta que esta información es la que se usa luego para declarar restricciones y planes, ir a ciegas no es lo mejor que podamos hacer.

Hola, buenas. Hemos llegado a un acuerdo con el virus para que se vaya de puente. Por eso hoy, aunque sea lunes, no es necesario que el Ministerio de Sanidad o la Comunidad de Madrid actualicen sus informes de situación diarios de la COVID-19. Vamos a estar casi 100 horas sin datos oficiales hasta el martes.

Por las noticias de Europa, ya no somos el peor país de la Unión Europea. Ya nos adelantan países como Holanda o la República Checa, y nuestra incidencia ha bajado en las últimas dos semanas. Así que supongo que nos lo podemos permitir, porque ya no debemos estar tan mal. Aunque en los últimos informes se hayan venido sumando 100 muertos por día. (Podéis convertirlo a accidentes aéreos si tenéis estómago). Mal de muchos, consuelo de tontos.

Dejavú

Tengo miedo.

El postureo de la privacidad

Parecía que con la marcha de Reino Unido de la Unión Europea, nos ibamos a librar por un tiempo de propuestas de ley que restrinjan la privacidad en el cifrado de datos. Pero un artículo publicado en la web de la EFF sugiere que Europa estaría preparando una posición pública al respecto del cifrado de las comunicaciones, y que no sería precisamente favorable.

In late September, Statewatch published a note, now being circulated by the current EU German Presidency, called “Security through encryption and security despite encryption”, encouraging the EU’s member states to agree to a new EU position on encryption in the final weeks of 2020.

While conceding that “the weakening of encryption by any means (including backdoors) is not a desirable option”, the Presidency’s note also positively quoted an EU Counter-Terrorism Coordinator (CTC) paper from May (obtained and made available by German digital rights news site NetzPolitik.org), which calls for what it calls a “front-door”—a “legal framework that would allow lawful access to encrypted data for law enforcement without dictating technical solutions for providers and technology companies”.

Lejos de querer distanciarse de la posición de Estados Unidos o China, parece que al final Europa quiere ser como el resto y declarar su particular guerra a las matemáticas, incluso después de haber puesto leyes tan complejas y extrañas para proteger la privacidad de sus ciudadanos en los últimos 10 años como la famosa ley de cookies o la ley GDPR. ¿Resultará que al final lo de la privacidad es un postureo?

¿Habrá correlación con esa inquietante obsesión que ha adquirido ahora el gobierno español con intentar hacer redes como WhatsApp o Telegram interoperables, o que cedan a ser usadas para enviar mensajes de emergencia pública (en vez de usar la función de difusión de celda que todos los teléfonos inteligentes tienen de forma nativa sin depender de aplicaciones concretas…)?

El bochorno madrileño

Poniéndome al día con las noticias de ayer mientras desayuno, parece que el gobierno kamikaze de la Comunidad ha cedido un poco. Hoy el gobierno central va a proponer medidas para la capital y, de nuevo, tratar a la capital como el resto del país era injusto, pero tratar al resto del país igual que a la capital no. [Relaccionado]

Habrá que ver hoy qué medidas proponen (bonita palabra, luego a ver cuántos días tardan en aplicarse esas propuestas; ni que tuviésemos prisa por controlar la epidemia ni nada… 🙄), pero doy por hecho que acertaré en mi porra de ayer: confinamiento perimetral, como se ha hecho hasta ahora en el resto del país.

Y es que sí, mientras todas las noticias las ocupa la Comunidad de Madrid, en el resto del país la vida sigue. Cuando un municipio o una comarca se complica, se cierra de forma perimetral y con condiciones para trabajar o estudiar. Volvió a pasar ayer mismo en Castilla y León. Y sin ver tantos berridos con cada cierre, no sé si porque no son “noticiosos”, o porque o se nadies se queja.

Así que al final, uno lo que siente es un poco de bochorno por la mala gestión y un poco de vergüenza ajena por el mal comportamiento de su comunidad. La política identitiaria de la Comunidad de Madrid nunca ha ido conmigo. No me considero madrileño, en parte porque ese folclore identitario se reduce a fiestas locales del municipio de Madrid. Sin embargo, lo que sea que regulen a nivel comunitario no deja de afectarme igual que al resto, así que al final me tengo que preocupar igualmente.

Estaría bien en algún momento buscar o hacer una recopilación de: municipios o regiones del país que han sido confinados desde el 21 de junio; duración final del confinamiento los que hayan dejado de estarlo; efecto directo en la incidencia (cuánto tarda en notarse el efecto del cierre en los datos de contagios que reporta).

La paz que precede a la tormenta

El ambiente esta mañana a la hora de correr era inusualmente silencioso. Incluso al terminar el entrenamiento, poco después de las 8:00. Un par de coches, un par de jóvenes yendo a clase. Vale, el parque por el que estos días estoy corriendo a modo de ensayo por lo que pueda pasar hoy está un poco apartado de las calles, pero en días anteriores había más ruido a esta hora. Mochilas de carro llevadas por niños pequeños, personas mayores caminando solas cuyo único ruido es el del bastón.

Hoy podrían venir curvas en las noticias. No lo sé. Son las 9:20 cuando estoy escribiendo esto. El gobierno de la Comunidad sigue sin hacer nada, y el gobierno nacional sigue amenazando con intervenir. Aquí mi predicción de mierda. Fallaré, pero da igual, porque después de todo soy un don nadie anónimo. O acertaré, y en ese caso dará igual porque era demasiado obvio.

No hay dinero para cerrar. Entonces no se va a poder cerrar a cal y canto por el momento. Si aplican restricciones a más sitios, tendrán que ser como las que se han visto hasta ahora en el resto del país, perimetrales y con permiso para trabajar.

No van a cerrar los colegios por el momento. Después de la narrativa repentina que llevan dando desde agosto de “los colegios son seguros, los niños ya no son peligrosos”, un cierre completo sería un fracaso. Además, un cierre de los colegios significaría problemas para que los padres vayan a trabajar, y no queremos eso. Así que todo el mundo a trabajar.

Hace unos días el BOCM recomendó no salir de casa en toda la región si no era necesario. Pero no van a cerrar los bares ni los restaurantes. Ni las casas de apuestas. De modo que sería absurdo prohibir a la gente que, por ejemplo, salga a caminar a diario si le apetece o a hacer deporte, como han podido seguir haciendo en el resto de Europa Occidental y EEUU, incluso en primavera.