Títulos

Mi problema no es escribir en un blog. Me gustaría contar cualquier chorrada que de otro modo tendría que contar en una red social; ocupe tres párrafos o tres líneas. El problema está en que lo primero que me va a pedir la interfaz de edición es el título que le quiero dar a mi publicación. Soy malísimo escogiendo títulos, y con razón: ¿cómo debo seleccionar un título para una reflexión de tres frases?

Y no, no es un problema de WordPress porque tus generadores de blog estáticos también están orientados a entradas de blog con título. Tenemos trampas: podemos esconderlos. Pero son solo eso: trampas.

Un año federando en Mastodon

Se cumple un año desde que configuré toot.danirod.es y lancé mi primer toot. ¿Alguna conclusión que sacar este año?

Evidentemente, cuando decidí probar Mastodon, quise configurar mi propio nodo. Podría haberme dado de alta en mastodon.social o en algún nodo popular, pero consideré que si el propósito de Mastodon era participar en una red federada, no tenía mucho sentido entonces unirse a un nodo centralizado y ya de por sí con un exceso de población.

¿Configuración técnica? Un dolor de muelas. Mastodon es un software que requiere correr varios microservicios. La aplicación web principal, el servicio de streaming, y el Redis que alimenta ese servicio de streaming. Por supuesto, la única opción oficial es Docker. Probar Mastodon prácticamente requirió cambiar la arquitectura de mi servidor web, un Debian en el que todo estaba instalado sobre la propia máquina raíz, para dockerizar toda la infraestructura. Tuvo sus cosas buenas, como que una vez dockerizado todo, la migración de Debian 8 a Debian 10 se hizo en un suspiro -a costa de un cierto overhead en el consumo de recursos de mi máquina que me sigue molestando a día de hoy, y algún contenedor reiniciándose o fallando cada poco tiempo.

Otro dolor, el almacenamiento. Si vas a participar en la red federada tienes que tener en cuenta que los toots que recibas de otras instancias se van a guardar en tu propio sistema de almacenamiento. Tu base de datos debe estar preparada para guardar toots, y en función de cómo de grande sea tu red, habrá más o menos toots. Y si esos toots tienen adjuntos, también se va a guardar una copia en tu sistema de almacenamiento, local o S3. Así que mejor contar con sitio.

¿Ha intentado mi máquina acceder a contenido ilegal? Por el momento, tampoco me consta; aunque tiene trampa porque no estoy participando en relés ni nada por el estilo. Para mi nodo de Mastodon, si no tootea una cuenta que siga, o no lo retootea una cuenta que siga, no existe. Considero que este punto es esencial, porque es uno de los puntos que más me preocupa, debido a que no siempre se puede controlar el origen de los toots, y debido al anonimato que a veces entregan las instancias, te pueden comprometer con contenido cuestionable o directamente ilegal.

Para que mi instancia descargue una copia de un toot, lo tiene que publicar una cuenta que siga. Las cuentas que sigo pueden hacer retoot y eso implica que también se descargan toots que compartan. El único riesgo está en las respuestas que reciban los toots de las personas que sigo (o yo mismo), ya que eso provoca que Mastodon se descargue información sobre esa cuenta, y si tiene toots fijados, también sus toots fijados.

Seguridad. ¿He sido hackeado? Hasta el momento no. Es un nodo pequeño con el registro desaprobado en el que sólo existe mi cuenta y las de algunos de mis proyectos. Me ocupo de tener mi docker-compose actualizado, así que no voy muchas versiones por detrás.

¿Estoy contento con Mastodon? Sí y no. Resulta curioso e innovador poder participar en una red descentralizada en la que sé que los datos están bajo mi control. Si acaso, mis únicos problemas en este año con Mastodon son:

  • El descubrimiento. Seguramente sea peor porque no participo en relés, pero es dificil descubrir cuentas nuevas. Alguna vez he cotilleado los feeds públicos de otros servidores como Fosstodon, BSD Network o Functional Café, en busca de contenido interesante, pero no siempre es fácil encontrarlo. Esto puede ser visto como una ventaja o una desventaja en una red federada.
  • La carga. Mastodon pone a mil mi pobre servidor. He tenido que alquilar más almacenamiento para no tener el disco siempre lleno. Y sin embargo el uso que hago de él es residual. Pleroma es una alternativa que consue muchísimos menos recursos, y aunque ambos proyectos hablan ActivityPub y hay sobre el papel un camino de transición para cambiar Mastodon por Pleroma sin que nadie note la diferencia ni pierda seguidores o seguidos, es complicado debido a que son esquemas de datos diferentes y hay que ir con cuidado.
  • La utilidad de los mensajes. Instancias como Mastodon.social son mucho más políticas, pero es un tipo de politiqueo que no encaja con mi manera de pensar ahora mismo. Como digo, las redes en las que más bicheo son Fosstodon, BSD Network y Functional Café. Se ha convertido en una red en la que enterarme de cosas y datos interesantes sobre computación y programación.

Contraseña olvidada

Bueno, alguien olvidó la contraseña de esta instalación de WordPress por circunstancias desafortunadas. Como por supuesto, configurar SMTP para poder enviar correos electrónicos desde esta instalación es para losers, hasta hoy no he tenido tiempo o voluntad de entrar en la base de datos y seguir el procedimiento de emergencia para recuperar la contraseña.

Moraleja de la historia: si la contraseña no está en el KeePass (y sincronizada a al menos un dispositivo), la contraseña no existe.

Sindicando al fediverso

Este blog ahora sindica sus posts al fediverso mediante el protocolo ActivityPub gracias a este plugin. Si formas parte de Mastodon, Pleroma o algún otro sitio web que se pueda suscribir a la red ActivityPub, puedes seguir estas publicaciones siguiendo a @dani@danirod.es.

(Si soy capaz de escribir toots desde mi blog, no sé qué futuro le espera a mi instancia local de Mastodon…)

Los enlaces guays no caducan

De momento me está gustando el cambio del software de mi página web a WordPress. Puedo darle a lo de escribir todos los días un rato si me apetece sin encender mi ordenador, accediendo al wp-admin (el panel de control) directamente desde mi iPad.

Cuando la semana pasada hice el reboot, tiré abajo todo el sitio web y levanté otro completamente en blanco. A primera vista parece que estoy aniquilando y eliminando de internet todo lo que he escrito en los últimos 6 años con el viejo software de mi web. Pero en realidad no. No me gusta el link rotting, y por supuesto en mi sitio web no se va a tolerar link rotting.

Por eso cuando la semana pasada cambié el software de mi web pasé tanto tiempo configurando reglas en el proxy inverso que tiene la máquina que sirve www.danirod.es y otros 6 sitios web. (Se entiende ahora por qué a principios de año metí un Traefik para que me intentase echar una mano y no perder la cabeza.)

Si sigues un enlace viejo a www.danirod.es, como el que puedes tener en marcadores desde ni se sabe cuánto, o el que puedes encontrar en algún tweet viejo, o en un buscador, ese enlace seguirá funcionando y enseñando contenido, incluso aunque haya sido barrido con el cambio de software. Haz la prueba, mira qué enlace tan sexy y numérico escrito en 2019 tengo por aquí: https://www.danirod.es/2019/084/1553504854.

Un enlace a algo que haya publicado en esta página nunca puede dar HTTP 404. Si se ha escrito, tiene que estar. Como mucho, puede haber cambiado de dirección URL. De modo que si finalmente no “devuelvo” el nuevo software de mi web y sigo usando WordPress, una vez traiga el historial con todo lo que escribí en años anteriores, mantendré una tabla de traducción para que visitar el enlace que he pasado antes te mande a la nueva dirección del post.

Reboot

Al final, la casualidad ha hecho que el Dani de 2020 siga teniendo bastantes cosas en común con el Dani de 2010. Salir poco de casa, tener un profundo odio por el gobierno, y un gusto por auto-torturarse con WordPress difícil de entender.

– Yo mismo, anoche a la 1:00 mientras terminaba de meter reglas en el Traefik de danirod.es.

Pues finalmente he hecho un reboot a mi sitio web y he empezado de cero. Es una sensación parecida a como cuando en clase tocaba estrenar cuaderno. Tengo un lienzo en blanco, y ahora hay que rellenarlo con cosas.

Para esta etapa, he cambiado el software de mi web y ahora escribo con WordPress. Ha evolucionado mucho en estos cinco años y tengo curiosidad por probar las novedades. Si viese que me da demasiados problemas, me desharía de él y volvería a algo como lo de antes. Yo lo único que quiero es no complicarme la vida; me da igual el software que haga funcionar mi página web.

Ahora una pequeña nota al pie técnica para interesados: ¿por qué? ¿acaso ya no me gusta Jekyll, el software que usaba hasta ahora para mantener mi web? Sí, me gusta, y funciona estupendamente. El problema con la antigua web era más mío que del software. Hace un par de años empecé a llenar el blog de cosas que no eran artículos, como fotos, vídeos, hasta estadísticas de mis entrenamientos. Todos estos extras estaban montados casi con cinta adhesiva metiendo docenas de plantillas y hacks en el sitio web. Pero la cinta adhesiva a veces tiene estas cosas: que se despega. Y muchas veces algo que debía tomar dos minutos, como puede ser etiquetar y subir una foto al blog, toma tres horas porque he encontrado un error nuevo; eso cuando decido sentarme a arreglarlo y no desisto directamente.

Entonces, aunque sigo metido en esta etapa post-redes sociales en la que el objetivo es dejar de alimentar los engranajes de Twitter y redes similares y ser mi propia república independiente en internet, voy a intentar limitarme con lo que escribo en mi sitio web a cosas sencillas que sepa que van a funcionar siempre. Porque, de nuevo, yo lo único que quiero es no complicarme la vida.