No se admitirán devoluciones

Hace mucho que no opino mal, pero siempre es un buen momento para romper la racha. Como siempre, yo escribo para desahogar, los demás leen bajo su propio riesgo.

Ayer se abrió un precedente peligroso. De todos los atropellos y situaciones «fuera de lo normal» que venimos viendo en este país en los últimos tiempos, no termino de comprender por qué tenemos que tragar y asimilar como normal que a ciertas personas se les trate por encima de lo que las leyes más básicas y esenciales del país establecen.

No se admitirán devoluciones: próximamente serán los del bando contrario los que vengan con excentricidades que posiblemente suenen fuera de la ley, o como mínimo de naturaleza cuestionable también. No valen llantos. Si vamos a abrir este tipo de melones, aquí va a haber melón para todos.